Muchas veces tenemos la mayoría de los productos de cosmética en sus recipientes, generalmente feos y aparatosos, que no terminan de encajar en nuestra decoración.
Algunos de ellos los tenemos a la vista puesto que es necesario tenerlos a mano.
Como a la hora de utilizar la leche desmaquillante, que me resulta tan incómodo en ese bote, donde muchas veces sale demasiada cantidad y otras veces parece que no quiere salir nada.
Pero... para eso existe el recipiente perfecto: el dispensador (2 €). Así es más fácil para extraer la cantidad necesaria y de una manera mucho más cómoda y limpia.
Parece absurdo, pero además de ser cómodo, podemos colocarlo a la vista en nuestra habitación o en el baño dando un aspecto más elegante al entorno.
¿qué les parece?
=)