Siempre necesitamos un lugar en casa para esos momentos en los que queremos desconectar o, simplemente, queremos relajarnos y dejar que vuele nuestra imaginación.
Por lo que se me ocurrió crear este espacio, y no orientado hacia La Meca sino hacia los rayos del sol.
Un rincón muy acogedor y luminoso para tomar un té, leer, reflexionar
y, sobre todo, para despejar la mente de la rutina.
y, sobre todo, para despejar la mente de la rutina.
He de confesar que tengo adoración por el estilo árabe.
Pequeños toques de este estilo pueden dar un aire más cálido a nuestra habitación.
La compré en el mercado de la Gare du Midi, en Bruselas ♥
Y a partir de la tetera me inspiré para la decoración de esta habitación.
Tonos rosas combinados con platas y blancos que contrastan con la madera natural.
s-salámu alaíkum
(bienvenido)
s-salámu alaíkum
(bienvenido)